martes, 13 de diciembre de 2016

Riadas

Las próximas dos entradas las vamos a dedicar a otros dos fenómenos que producen que aumente el nivel de las aguas. Las primeras afectan a los ríos y los segundos a los mares y océanos. Son las riadas y los tsunamis, respectivamente.

Los ríos son corrientes naturales de agua y poseen un caudal, es decir, una cantidad de agua que fluye de manera continua. Los ríos rara vez poseen un caudal constante, pero la evolución durante miles o millones de años de sus caudales ha moldeado un curso y generalmente, las aguas siempre fluyen dentro de ese curso. Sin embargo, una potente acumulación de lluvia puede producir un desbordamiento. Es decir, una riada.

La lluvia puede producirse en la misma zona donde se produce el desbordamiento o en la parte alta del curso del río y producir el desbordamiento más abajo donde las aguas de la lluvia se van acumulando y se suman a la que aportan otros afluentes de los ríos.

 Los desbordamientos de los ríos provocan a largo plazo la formación de vegas. Estas vegas son terrenos planos con una elevada calidad del suelo para el cultivo. Este fenómeno en muy conocido en el río Nilo, en Egipto. Pero también se produce en otras zonas más cercanas a nosotros como en la Vega Baja del río Segura.

A corto plazo, los efectos de las riadas son muy dañinos tanto para los cultivos, que en general se pierden, como para las vidas humanas, ya que la fuerza del agua puede producir la pérdida de vidas humanas.
Foto: David Dashwood (bajo licencia Creative Commons).

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