miércoles, 21 de diciembre de 2016

Tsunamis

Las riadas tiene únicamente efecto en la altura del agua de los ríos. Pero los tsunamis poseen efecto en la altura de los mares y océanos y también en la de los ríos.

Tsunami es la palabra japonesa para referirse a un maremoto y su uso se ha extendido recientemente. Este fenómeno provoca la aparición de olas de gran tamaño y fuerza. Esas masas de agua se desplazan a una gran velocidad y pueden provocar daños devastadores.

La mayoría de tsunamis se producen debidos a terremotos que suceden en el mar y se conocen como maremotos tectónicos. Las olas pueden recorrer grandes distancias, incluso cientos de kilómetros, hasta impactar con la costa.

La fuerza que pueden poseer estas grandes olas hace que puedan adentrarse incluso kilómetros hacia el interior tras impactar con la costa, causando daños devastadores. Además, pueden provocar que grandes masas de agua salada asciendan por los ríos, alterando los equilibrios naturales de los mismos.

A continuación os ofrecemos una pequeña lista de algunos de los tsunamis más conocidos: Isla Santorini (1650 a. C.), Valparaíso (1730), Lisboa (1755), Mesina (1908), Alaska (1958), Nicaragua (1992), Hokkaido (1993), Océano índico (2004), Japón (2011).

La ola más grande de la que se tiene constancia fue la del tsunami de bahía Lituya que alcanzó más de 500 metros de altura en 1958. Si bien la mayoría de tsunamis tienen olas de alcanzan entre los 4 y los 20 metros de altura.

El tsunami con un mayor número de víctimas mortales fue el del océano índico en 2004 donde fallecieron 280.000 personas y que afectó en mayor medida a Indonesia y Tailandia, pero cuyos efectos pudieron sentirse también en India, Sri Lanka, Maldivas o Somalia en el este de África.


Imagen de un barco arrastrado durante un tsunami. Foto de U.S. Pacific Fleet bajo licencia Creative Commons).




    martes, 13 de diciembre de 2016

    Riadas

    Las próximas dos entradas las vamos a dedicar a otros dos fenómenos que producen que aumente el nivel de las aguas. Las primeras afectan a los ríos y los segundos a los mares y océanos. Son las riadas y los tsunamis, respectivamente.

    Los ríos son corrientes naturales de agua y poseen un caudal, es decir, una cantidad de agua que fluye de manera continua. Los ríos rara vez poseen un caudal constante, pero la evolución durante miles o millones de años de sus caudales ha moldeado un curso y generalmente, las aguas siempre fluyen dentro de ese curso. Sin embargo, una potente acumulación de lluvia puede producir un desbordamiento. Es decir, una riada.

    La lluvia puede producirse en la misma zona donde se produce el desbordamiento o en la parte alta del curso del río y producir el desbordamiento más abajo donde las aguas de la lluvia se van acumulando y se suman a la que aportan otros afluentes de los ríos.

     Los desbordamientos de los ríos provocan a largo plazo la formación de vegas. Estas vegas son terrenos planos con una elevada calidad del suelo para el cultivo. Este fenómeno en muy conocido en el río Nilo, en Egipto. Pero también se produce en otras zonas más cercanas a nosotros como en la Vega Baja del río Segura.

    A corto plazo, los efectos de las riadas son muy dañinos tanto para los cultivos, que en general se pierden, como para las vidas humanas, ya que la fuerza del agua puede producir la pérdida de vidas humanas.
    Foto: David Dashwood (bajo licencia Creative Commons).

    jueves, 8 de diciembre de 2016

    ¿Pueden los animales afectar a la hidrosfera?

    En la siguiente entrada queremos ofrecer algo distinto. Hasta ahora hemos visto qué son las mareas, cómo se producen y cómo afectan a la vida humana y animal. 

    Ahora, os queremos proponer que veáis un vídeo titulado "¿pueden los lobos cambiar el curso de los ríos?". Se trata de un documental que presenta los efectos de la reintroducción de los lobos en el parque de Yellowstone (EEUU) en 1995. 

    Los lobos habían desaparecido de Yellowstone durante 70 años gracias a la caza llevada a cabo por los humanos. El Gobierno de EEUU decidió tratar de reintroducir la especie para equilibrar las especies animales. Sorprendemente, los efectos obtenidos no se correspondieron en absoluto con las previsiones de las autoridades.

    Los efectos producidos incluso en la geografía del parque forman parte de la llamada cascada trófica, que son los efectos indirectos amplificados que los animales que están en la cima de la cadena alimenticia ejercen sobre aquellos organismo que están en niveles inferiores. 

    La regulación de la cantidad de herbívoros y la sostenibilidad de ecosistema dependen en gran parte de esta cascada. Este vídeo nos parece muy interesante para demostrar como en la naturaleza todo está conectado y aunque consideramos que la vida gira en torno al agua, aquí encontramos un ejemplo de como la vida animal y vegetal afecta también a la hidrosfera.

    Se trata de un vídeo hecho por la productora Sustainable Human.